Hagamos La Buena Voluntad de Dios, Agradable y Perfecta-Lección 1. Romanos 12:1-2.

22 de marzo de 2009

Introducción. En nuestra seria de estudios para iniciar la obra del Señor aquí en Spring Branch, hemos hablado sobre el tema que Dios ya nos a dado la victoria si cada uno de nosotros nos mantengamos fieles a Él, Su palabra, Su iglesia. También, hablamos de los enemigos fuera de la iglesia, y la semana pasada concluimos que a veces nosotros cuando dejamos a Dios, Su palabra, Su iglesia, nos hacemos los enemigos de Dios - dentro de la iglesia - y somos los enemigos más peligrosos para la iglesia aquí en Spring Branch. ¿Qué haremos para que no seamos nunca el enemigo de Dios dentro de la iglesia? O en otras palabras sea lo opuesto del enemigo de Dios. El enemigo de uno no hace la voluntad de aquella persona. Entonces ser lo opuesto del enemigo de Dios es ser uno que hace la voluntad de Dios.

 

I.           Romanos 12:1-2 nos instruye en esto. Para no ser enemigo de Dios, hagamos la buena voluntad de dios, agradable y perfecta.

             A.         Fíjense que aunque se describe una transformación por media de la renovación de nuestro entendimiento -cosa mental y emocional- se usa la palabra “comprobéis” y no se usa la palabra “sepáis” que indicaría que el cambio es solamente mental o emocional. La palabra “comprobéis” indica es algo en que vamos actuar para realizarnos el cambio por esta transformación. No quedamos sentados sobre nuestros manos. Es una decisión que hacemos. Es una compromiso que hacemos a Dios.

 

             B.         La palabra de Dios dice lo mismo en otra manera en Efesios 4:22-24. Renovémonos en el espíritu de nuestro mente.

                          1.          Aunque habla de un proceso mental y emocional, se requiere también cosas para hacer por nosotros para lograr la condición de ser “vestidos del muevo hombre, creado según Dios, en la justicia y santidad de la verdad.” Y sigue v. 25-32 para instruirnos en que tenemos que poner en práctica. No quedamos sentados sobre nuestros manos. Es una decisión que hacemos. Es una compromiso que hacemos a Dios.

 

             C.         La palabra de Dios dice lo mismo en otra manera en Colosenses 3:5-7. Hagamos morir lo terrenal en nosotros.

                          1.          Aunque habla de un proceso mental y emocional, se requiere también cosas para hacer por nosotros para lograr la condición de ser “haga morir lo terrenal en vosotros.” Y sigue v. 8-17 para instruirnos en que tenemos que poner en práctica. No quedamos sentados sobre nuestros manos. Es una decisión que hacemos. Es una compromiso que hacemos a Dios.

 

             D.         Ejemplo: Su hermano se murió y después el funeral usted escucha de otros parientes que su hermano por su testamento le dio herencia de gran valor en San Antonio. Usted tiene copia del testamento de su hermano pero usted nunca lo leyó, porque usted dijo que no tuvo tiempo para leerlo por sí mismo, usted creyó no fue cosa importante a usted.

                          1.           Entonce usted pone toda su familia en el caro, pickup, van, etc, y sale una noche para San Antonio. Usted es andando en su auto por carretera I-10, la Katy Freeway, en su viaje rumbo a San Antonio para recibir su herencia de gran valor.

 

                          2.          En su viaje a San Antonio, su esposa tiene una copia el testamento de su hermano que falleció, ella lo lee, y grita a usted en voz alta con toda urgencia “el testamento dice que su herencia está en Dallas y no está en San Antonio, que usted tiene que recoger su herencia ante de un día cierto, o la herencia suya va a ser tomado en todo por el gobierno del estado de Texas. ¡Y el día cierto es mañana en la mañana a las 9 a.m.!”

 

                          3.          ¿Qué haría usted, si usted quiere la herencia de gran valor? Usted va cambiar la ruta en que está andando tan rápida sea posible. Usted

                                       a.          va a creer a su esposa porque usted tiene confianza en ella;

                                       b.          usted va leer y testamento también por sí mismo;

                                       c.          no va esperar, no va a seguir en el rumbo a San Antonio, diciendo pues es algo que puedo hacer luego; y

                                       d.          usted va a hacer todo necesario para cambiar su ruta tan pronto sea posible para llegar a hora indicada.

                                       e.          Usted va reconocer que esta herencia es puro don de su hermano, usted no ha hecho nada para ganarlo.

                                       f.          Usted entiende (asunto mental) la única cosa que usted tiene que hacer es hacer lo que el testamento dice y recoger la herencia antes el día cierto ante el tiempo indicado. Tiene que obedecer (actuar) el testamento que le instruyó exactamente lo que tuvo que hacer.

                                       g.          Y si no obedece, no va recibir su herencia. No hay excusa aceptable.

 

                          4.          No ser enemigo de Dios es semejante este ejemplo. Tenemos que cambiar el camino en que estamos andando, para obedecer el testamento de nuestro, hermano Jesucristo.

             E.         La palabra de Dios dice lo mismo en Gálatas 5:16-17. Andemos en el Espíritu.

 

II.         Si comprobamos la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta, llegaremos a la perfección que Dios quiere de nosotros. No que hemos hecho nosotros mismos perfectos, sino que por seguir la voluntad de Dios en lugar de nuestra voluntad, Dios nos hará perfectos. Filipenses 3:12-14; 15-17 no seamos enemigos de la cruz; 18-21 sino con nuestra ciudadanía en los cielos.

 

III.       Luego vamos hablar del camino en que andamos hacia la perfección que Dios tiene preparada y lista por cada uno de nosotros.

             A.         Vamos a enfocarnos en los versículos que siguen Romanos 12:1-2; Colosenses 3:5-7; Gálatas 5:16-17 para entender el plan que Dios tiene por cada uno de nosotros.

 

Conclusión. No seamos enemigos de Dios, sino seamos los que hacen la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta, andando en el camino de Dios hacia la perfección de Dios. Jim Culpepper