El Amor del Mundo. 2 Juan 2:15-17.

29 de julio de 2007

 

Introducción. Lea 2 Juan 2:15-17. ¿Qué es otra palabra por “el amor del mundo”? Mundanería o mundanalidad. “El amar del mundo” no es asunto del ambiente de uno, sino es asunto de la actitud de uno. En el corazón de cada hombre y mujer hay un cariño que va a pegarse esta persona a Cristo o al mundo. El hombre y la mujer que ama a Cristo supremamente son cristiano; el hombre o la mujer que ama al mundo es mundanal y vive mundaneando. Consideremos:

 

I.         El mundo. El mundo de que Juan habla consiste no del pueblo que están en el mundo, Juan 3:16, sino las cosas competen y excluyen el amor de Dios, precisamente:

            A.        “Los deseos de la carne” o los deseos que están plantados en la carne- es amor mal. Incluye la sensualidad. Mateo 5:28. “ 28Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.

                        1.         Gálatas 5:24 “24Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.”

                        2.         Efesios 2:3 “3entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.”

 

            B.        “Los deseos de los ojos” o los deseos que tienen su origen en el sentido de la vista. El deseo por lo que parece bonita, elegante, bella.

                        1.         Eva- Génesis 3:6. “ 6Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.” Josué 7:21; 1 Timoteo 6:9-10.

 

            C.        “Y la vanagloria de la vida” o el deseo las alabanzas de los hombres y mujeres, el deseo por el poder de este mundo, la preeminencia, la popularidad. 3 Juan 9. “9Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe.”

 

II.       La prohibición tocante el mundo. 1 Juan 2:15. “15No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.”

            A.        No dirija su corazón en el mundo. No se permita que el mundo controle sus pensamientos, o dirija su vida, o determine su destino.

            B.        La prohibición en sí implica que uno puede controlar sus deseos. Tener que aprender como controlar y apagar los deseos del mundo. Hay que cultivar el amor para Dios. Colosenses 3:2. “Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.”

 

III.      Razones por la prohibición.

            A.        El mundo excluye el amor de Dios. 1 Juan 2:15. “... Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.” El amor del mundo es incompatible con el amor de Dios. Ningún corazón es tan grande para que pueda amar al Señor y el mundo, o lo bueno y lo malo, a misma vez. Mateo 6:24. 24Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.” Santiago 1:8; 4:4. “8El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.” 4: 4"¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.”

 

            B.        Las cosas del mundo son absolutamente del error. 1 Juan 2:16. “16Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.”

                        1.         Dios no es el autor de los deseos del mundo, deseos de la carne, orgullo, vanidad, etc.

 

            C.        El mundo es transitorio y pasajero. No es sabio poner su amor en cosas que pasen.

                        1.         Aspecto objetivo. V. 17. “El mundo pasa.” El mundo fue destruido por agua, Sodoma por fuego, el mundo de hoy será consumido por fuego. 2 Pedro 3:10-12. “ 10Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche;{ Mt. 24.43; Lc. 12.39; 1 Ts. 5.2; Ap. 16.15.} en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.11Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, 12esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán!”

                                    a.         Algunos aman al mundo como pensaran que el mundo existiría para siempre.

 

                        2.         Aspecto subjetiva. V. 17. “Y sus deseos.” La gloria del mundo perderá su poder y aeración. Los deseos pasarán. 1 Pedro 1:24. 24Porque: Toda carne es como hierba, Y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae;”

 

            D.        ¡El mundo quizás no cambia tanto mientras usted vive, pero usted cambiará.

 

            E.        Hay un camino más noble, que tiene por su fin una vida más alta- es el camino de obediencia a la voluntad divina del Padre. Mateo 7:24-27.24Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. 25Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. 26Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; 27y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.

Conclusión. Désela.              Que Dios siga bendiciendoles ricamente. Su servidor Jim Culpepper