Amad Vuestros Enemigos. Mateo 5:43-45.

7 de noviembre de 2004


Introducción. Todos tienen sus enemigos, o gente que pensamos son contra nosotros, o gente que hacen cosas contra nosotros. Quizás en el trabajo o en la escuela o en el barrio. ¿Quién no tiene ni un enemigo, o piensa que nunca va a tener un enemigo.” ¿Cómo debemos tratar nuestros enemigos, y ¿qué hacer con ellos? Lea Mateo 5:43-45.

 

I.         V. 43-45. Jesús está dandoles una enseñanza que el mundo nunca había oído. Amar sus enemigos. Una enseñanza tan alta que ellos no podían entender.

            A.        La práctica de ley de Moisés les había enseñado que “ojo por ojo, diente por diente.” v. 38; y “Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.” Mateo 5:43.

 

                        1.         En comparación, Jesús enseñó “v. 44.”

                        2.         Jesús murió en la cruz orando por sus enemigos. Lucas 23:34. “Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes.”

                        3.         El cristiano tiene que vivir así para imitar el Padre Celestial que provee bendición material a los buenos y a los malos. V. 45.

 

            B.        Hay los que dicen es imposible para amar sus enemigos. El amor viene en muchas formas diferentes, y aquí la escritura nos manda que tengamos tal forma de amor que podamos amar nuestros enemigos.

                        1.         No es imposible tener tal forma de amor.

                        2.         Quizás, usted dice “mis enemigos son horribles, malvados, quieren hacer todo mal contra mí.”

                                    a.         Sí ellos son así, pero Dios está hablando a usted la solución más alto posible, y lo que tiene que hacer con su enemigo. Romanos 12:17-21.

 

II.       V. 46. Aun los publicanos vivían por la norma del mundo de devolver bueno por bueno.

            A.        Describa a los publicanos.

            B.        Jesús dijo aun los publicanos, los de la clase más baja de toda gente, amaron a los que les amaron. V. 46.

                        1.         No hay gloria en tal amor.

                        2.         Lucas 6:32-33. Los cristianos deben tener un amor que les distingue de los pecadores.

 

            C.        V. 47. Los gentiles, la gente malvada, saludaron a sus propios hermanos.

                        1.         Un saludo a través la historia ha sido reconocido como una cortesía, algo amable, para agradar al otro.

                                    a.         Los judíos no saludaron a los gentiles o a los samaritanos. Juan 4:9.

                                    b.         Si un cristiano rehúsa saludar a su hermano en Cristo, él está viviendo en el nivel igual a los hombres más viles del mundo.

 

                                    c.         Saludamos a otros que quienes quizás son gente cruda, y aun ellos nos abusan, o toman aventaje de nosotros, para mostrar la cortesía a ellos, no porque ellos son buena gente, pero los saludamos porque nosotros somos buena gente y somos cristianos.

 

                                    d.         Lucas 6:33-34. No hay honor in hacer bien a los que nos hacen bien, porque los pecadores hacen lo mismo.

 

                                    e.         Lucas 6:35. Cristo nos manda que hagamos el bien “no esperando de ello nada.”

 

III.      Cristo manda a sus seguidores que vivan mejor y hagan más que los que no son sus seguidores, los pecadores del mundo.

            A.        ¿Qué vale nuestra fe, el cristianismo, si nuestra fe no nos hace mejor que los hombres y mujeres del mundo?

                        1.         El cristiano se levanta de las aguas del bautismo, para andar en vida nueva. Romanos 6:3-4.

                        2.         El cristiano estaba en las tinieblas, pero ahora es luz en el Señor. Y el Señor manda que ande como hijo de luz. Efesios 5:8; Mateo 5:14-16.

                                    a.         Es fácil distinguir la luz de las tinieblas.

                        3.         El cristiano tiene que ser diferente del mundo. Romanos 12:2.

                        4.         Una descripción del cambio en el cristiano. Colosenses 3:5-14. Y los resultados v. 15. También 1 Pedro 4:3-4.

            B.        La justicia de los fariseos no basta. Hay que hacer más que los fariseos. Mateo 5:20.

                        1.         El cristiano tiene que hacer más que los están en error. I.e. Las denominaciones, los católicos, etc.

 

IV.      El cristiano está en peligro constante de claudicar en las normas altas dadas por el Señor. Mucha gente aceptan y son satisfechos con cumplir las normas del mundo.

            A.        El mundo dice “no mates.” Pero el Señor manda una norma más alta. 1 Juan 3:15. “Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.” También 1 Juan 4:20.

 

            B.        La norma del mundo dice “ojo por ojo, diente por diente.” Pero el Señor nos da la norma más alta. Mateo 5:39. “Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;”

 

            C.        La norma del mundo dice “si la ley no me prende, no es infracción de la ley.” Pero el Señor nos da la norma más alta. 1 Tesalonicenses 5:22. “Absteneos de toda especie de mal.”

 

            D.        La norma del mundo dice “¿Qué tiene para mí? ¿Dónde está lo mio?” Pero el Señor nos da la norma más alta. Filipenses 2:3-4. “estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; 4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.”

Conclusión. 2 Corintios 10:12 “Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son juiciosos.”



Por el cristiano la norma en que vivimos cada día en todas las cosas es Cristo. Jesús es el ejemplo por los cristianos.

 

            1 Pedro 2:21. “Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas.”

 

            Cristo es nuestro guía en el camino de justicia hacia al Padre y nuestro hogar celestial. Juan 14:6. “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”


                                    Que Dios siga bendiciéndoles ricamente. Su servidor Jim Culpepper